|
Kattia Chico
Puerto Rico
Memoria me moría
Con palabras aleves memoria me moría.
Memoria me acusaba, memoria me acosaba.
De sus dulces secretos, relámpagos y luces,
lactaba la mentira acogida a su seno.
Memoria me acostaba sobre sus faldas frías,
sus faldas que giraban, giraban, que giraban
con sus muy memoriosas arandelas de tules
que iban trocando cosas para adquirir más vuelo.
Memoria me hechizaba, me besaba la boca.
Vivir entre sus faldas era cuanto quería;
enredarme en su pelo telaraña y rocío,
buscar entre sus ruedos un poco de mí misma.
Este poco que ahora lentamente se agota.
De mi cadáver tibio nace limpio el Olvido.
Publicado en El límite volcado.
|